¿Qué países europeos producen más huevos? Así es el mercado de los huevos en Europa
El huevo es un alimento básico en millones de hogares europeos. Rico en proteínas, versátil en la cocina y asequible, su consumo está creciendo en los últimos años en la mayor parte de países de la Unión Europea. Pero detrás de cada huevo hay una cadena de producción moderna, dinámica y en plena transformación.
La Unión Europea es una de las principales regiones productoras de huevos del mundo, con un 11% de la producción mundial, aunque a mucha distancia de Asia, el continente que domina, con un 66% del total de la oferta de huevos de consumo .
Francia , Alemania y España lideran la producción europea
En 2024 se produjeron en la Unión Europea 6.664.000 toneladas de huevos para consumo y para incubación Entre los 27, Francia, Alemania y España encabezaron la lista de los mayores productores de huevos, seguidos de Italia, Polonia y Países Bajos, según datos proporcionados por la Dirección General de Agricultura y Desarrollo Rural de la Comisión Europea,
En 2025, según el último análisis del mercado elaborado por la Comisión Europea, se espera que la producción total supere los 6,6 millones de toneladas, producidos con un censo total de unos 392 millones de gallinas. Y, aunque todos los Estados miembros participan de alguna forma en el sector, algunos países destacan claramente por su peso en el volumen de producción.
En 2025, los principales productores de huevo en la UE serán:
– Alemania: > 1.000.000 t
– Francia: > 1.000.000 t
– España, Italia, Polonia, Países Bajos: entre 800.000 – 900.000 t
En total, el 2025 cerrará con 6.628.631 toneladas de huevos, de las cuales aproximadamente 5,9 millones irán destinados directamente al consumo alimentario, mientras que el resto se utilizará para incubación o producción de nuevas ponedoras.
Sistemas de cría: la transformación del modelo europeo
Una de las características más importantes del sector en los últimos años es el cambio progresivo hacia sistemas de producción más sostenibles y respetuosos con el bienestar animal. Aunque aún queda camino por recorrer, hoy más del 60% de las gallinas ponedoras en Europa se crían fuera de jaulas.
Respecto a los sistemas de producción los dos más utilizados en Europa son las gallinas sueltas en el gallinero (antes denominadas criadas en el suelo (en el que se aloja el 39% del censo europeo de gallinas ponedoras), que viven en su establo, y pueden moverse en todo el espacio del mismo e interactuar entre ellas; y en segundo lugar, las jaulas acondicionadas (38% del censo de gallinas de la UE),que tienen aseladeros, zona para escarbar, nidos para la puesta de huevos, comederos y bebederos en cantidad adecuada para que todas puedan usarlos al mismo tiempo. Por otro lado, los dos sistemas menos habituales son las gallinas camperas (15,7% del censo) y la producción ecológica (6,8% del censo).
Este cambio responde a un interés creciente de los consumidores europeos, cada vez más concienciados con el origen de sus alimentos.
Cada país, un modelo diferente
Pero la situación en los distintos países de la UE varía mucho entre sí. . En España, por ejemplo, el sistema de jaula acondicionada sigue siendo mayoritario (64% del censo de ponedoras), aunque los sistemas alternativos están creciendo rápidamente. En cambio, en Alemania, solo el 3,7% de las gallinas están en jaulas: el resto viven en suelo o con acceso al exterior. Francia también apuesta fuerte por el sistema campero y ecológico, con cifras del 32,3% y 13,4% respectivamente. Suecia y Austria, por su parte, han abandonado casi por completo el modelo de jaula.
– Alemania: 3,7% jaulas, 53,8% suelo y 28,8% campero
– Francia: 32,3% campero y 13,4% ecológico
– España: 64% jaulas o en crecimiento los sistemas alternativos
– Suecia y Austria: producción 100% en sistemas alternativos a las jaulas
El precio del huevo según su origen
Los distintos sistemas de producción también afectan al precio del producto final. Cuanto mayores son las exigencias del sistema, mayor suele ser el coste de producción… y, por tanto, el precio de venta.
El consumidor deberá pagar más por los huevos cuanto más espacio, alimento y manejo necesita la gallina. Por eso, los huevos de gallinas sueltas en el gallinero son más caros que los huevos de jaula. Y, a su vez, menos que los camperos y estos que los ecológicos. No hay diferencias en la calidad objetiva del huevo, o en su valor nutricional, por proceder de un sistema o de otro, pero la variedad refleja que hay mercado para todos los tipos de producción. El desafío para el sector es lograr el equilibrio entre sostenibilidad, bienestar animal y accesibilidad, de acuerdo con lo que el consumidor demanda y está dispuesto a pagar.
¿Qué pasa con las importaciones y exportaciones?
El mercado europeo atiende principalmente al consumo interno, y de media un 3-4% de la producción anual es excedentaria y se exporta a países terceros. También importamos huevos y ovoproductos, pero en cantidad muy inferior a las exportaciones. De hecho, en los dos últimos años la UE ha sido el primer exportador mundial de huevos y ovoproductos, por delante de China-Hong Kong, Irán Ucrania, India y Estados Unidos, otros actores muy relevantes en el comercio mundial de huevos (ver gráfico). . En cuanto a las importaciones, somos el segundo importador mundial, pero con una cifra de menos de la mitad de las cantidades exportadas, y por detrás de China-Hong Kong (ver gráfico).
En los últimos meses el comercio mundial se ha visto muy afectado por el impacto del virus de la influenza aviar en la población de gallinas ponedoras de países con gran peso en la producción y el mercado exportador global: Estados Unidos, por ejemplo, ha sido el país con mayor número de gallinas ponedoras afectadas; pero también la Unión Europea ha tenido muchos casos en granjas de puesta, que han reducido la capacidad de producción y de autoabastecimiento habituales.
En resumen, la Unión Europea es un importante área de producción de huevos mundial, y un importante protagonista del comercio global.
El Modelo Europeo de producción encarece los costes regulatorios de producir huevos en la UE, porque también ofrece garantías de sanidad y bienestar animal seguridad alimentaria y sostenibilidad por encima de los competidores, algo que para muchos destinos y clientes es importante y marca un nivel de calidad y seguridad que vale la pena pagar.


